Ajena a mí
No dijiste adiós, tus palabras fueron hasta pronto
cálidas como el sol de las 6, pero heladas como la noche por nacer
a mi lado te sentaste, tan distante como la montaña azul resultaste
no mas amor, no mas caricias, no mas consuelo, no mas de ti....
La brisa llegando a mis pies no me dejo ver con claridad tu ausencia,
fue hasta llegar a casa que no supe que hacer sin tu esencia,
intente dormir en el gran vacío que nació en esa serena noche,
eras tan mía, sin duda
eras tan mía....
Ajena a mí, no encajamos más,
no sonamos más,
no seremos más.

Comentarios
Publicar un comentario